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Cómo controlar el aforo de un local en tiempo real

Respuesta rápida

Contando a la vez entradas y salidas en todos los accesos y restando unas de otras: así sabes cuántas personas hay dentro en cada momento. Puedes hacerlo con personal y contadores manuales, tornos, barreras infrarrojas, sensores térmicos o 3D, o cámaras que cuentan en el propio local. Lo importante es cubrir todas las puertas y recibir un aviso antes de llegar al máximo.

Ya sabes cuál es el aforo máximo de tu local (si no, empieza por cómo se calcula el aforo máximo). El problema es otro: un sábado a medianoche, con gente entrando por la puerta principal, saliendo a fumar por la lateral y volviendo a entrar, ¿cuántas personas hay dentro ahora mismo?

No es una pregunta teórica. En Cataluña, por ejemplo, el Reglamento de espectáculos públicos y actividades recreativas (artículo 67) obliga a designar a una persona responsable de que el aforo no se supere en ningún momento y de poder decir a la policía, cuando lo pida, cuántas personas hay en el local. En otras comunidades las reglas cambian, pero la idea es la misma: el aforo hay que controlarlo, no solo conocerlo.

Este artículo compara las formas reales de hacerlo, qué fiabilidad tiene cada una y qué necesitas para que funcione.

La clave: entradas menos salidas, en todas las puertas

Cualquier método de control de aforo en tiempo real se basa en la misma cuenta:

Personas dentro = entradas − salidas

De aquí salen tres reglas que valen para todas las opciones:

  1. Hay que contar en las dos direcciones. Un sistema que solo cuenta entradas sirve para saber cuánta gente vino, pero no cuánta hay dentro.
  2. Hay que cubrir todos los accesos. Si una puerta no se cuenta, el número se desvía cada vez que alguien la usa.
  3. Los errores se acumulan. Un fallo al contar una entrada o una salida no desaparece: se arrastra hasta que reinicias el contador. Por eso conviene empezar a cero con el local vacío y vigilar si el número se aleja de la realidad.

Las opciones, una por una

1. Personal en la puerta con contador manual

Una persona en cada acceso con un contador de mano (el clásico «clicker»), idealmente uno de doble botón para sumar entradas y restar salidas.

  • A favor: barato, inmediato y fácil de explicar. La misma persona puede frenar la entrada cuando toca.
  • En contra: necesitas a alguien en cada puerta todo el tiempo; con grupos, prisas o cansancio se escapan pasos, y el total de varias puertas hay que sumarlo a mano o por radio.

2. Entradas, invitaciones o códigos QR

Si el acceso es con entrada, el sistema de venta o de validación sabe cuántas se han leído.

  • A favor: muy fiable para las entradas, y ya lo tienes si vendes entradas.
  • En contra: normalmente solo registra entradas. Si la gente sale y vuelve, o si quieres saber cuánta hay dentro a las dos de la madrugada, necesitas leer también las salidas o combinarlo con otro método.

3. Tornos

Barreras físicas que dejan pasar a una persona cada vez y cuentan cada giro.

  • A favor: cuentan con mucha precisión porque obligan a pasar de uno en uno, y pueden bloquear el paso al llegar al máximo.
  • En contra: requieren obra o instalación fija, frenan el flujo en momentos de mucha afluencia y no encajan en todos los locales. Para la evacuación hay que prever salidas que no dependan de ellos; tu técnico debe revisarlo.

4. Barreras de infrarrojos

Un haz de luz cruza la puerta y el sistema cuenta cada vez que alguien lo corta. Con dos haces seguidos se distingue la dirección.

  • A favor: sencillas y discretas; no captan imágenes.
  • En contra: dos personas que pasan juntas cortan el haz una sola vez, y un objeto (un carro, una mochila, alguien que se para en la puerta) puede contar de más. Funcionan mejor en puertas estrechas con paso de uno en uno.

5. Sensores térmicos o 3D cenitales

Sensores instalados en el techo, sobre el acceso, que detectan a las personas por su calor o por su volumen y siguen su dirección.

  • A favor: al mirar desde arriba separan mejor a la gente que pasa en grupo que una barrera de infrarrojos, y muchos no generan imágenes reconocibles.
  • En contra: necesitan altura de montaje y una instalación cuidada, y la precisión depende mucho de la colocación y de la anchura de la puerta.

6. Wifi o Bluetooth de los móviles

Algunos sistemas estiman la ocupación contando los móviles que detectan cerca.

  • A favor: no hace falta poner nada en cada puerta.
  • En contra: cuentan dispositivos, no personas (hay quien lleva dos o ninguno), detectan móviles de fuera del local y los teléfonos modernos cambian su identificador para proteger la privacidad. Sirven para ver tendencias, no para controlar un aforo.

7. Cámaras con conteo en el propio local

Una cámara en cada acceso y un equipo junto a ella que analiza la imagen allí mismo y cuenta entradas y salidas. Lo que sale del local son números, no vídeo.

  • A favor: cuentan en las dos direcciones, el aforo se ve en directo desde cualquier sitio y el registro queda guardado para después.
  • En contra: requieren instalar el equipo, y hay que elegir un sistema que cuente sin identificar y no guarde imágenes. Como cualquier sistema basado en cámaras, informa a la gente con carteles según el RGPD (la guía de la AEPD sobre videocámaras es un buen punto de partida).

Comparativa rápida

Método De qué depende la precisión Personal necesario ¿Entradas o aforo? De qué depende el coste
Personal con contador Atención de la persona, afluencia, horas seguidas Uno por acceso, todo el tiempo Aforo si cuenta en los dos sentidos Horas de personal
Entradas / QR Que se lean todas las entradas (y salidas) Validación en la puerta Normalmente solo entradas Sistema de venta o validación
Tornos Que nadie salte o rodee el torno Poco, más supervisión Entradas y salidas Equipos, obra e instalación
Infrarrojos Grupos, objetos, anchura de la puerta Ninguno para contar Aforo con doble haz Sensores por acceso
Térmico / 3D cenital Altura y colocación, anchura del acceso Ninguno para contar Entradas y salidas Sensores por acceso e instalación
Wifi / Bluetooth Número de móviles por persona, señales de fuera Ninguno Estimación aproximada Equipos de detección
Cámaras con conteo local Colocación de la cámara, iluminación Ninguno para contar Entradas, salidas y aforo Equipos por acceso e instalación

Ningún método automático cuenta a la perfección. Lo que cambia es dónde se equivoca cada uno y si lo hace siempre igual, todo el día, sin cansarse.

Avisos: el control de aforo que sirve de algo

Ver el número en una pantalla no basta si nadie la está mirando. Lo que de verdad evita pasarse es un aviso antes de llegar al máximo, que llegue a quien puede actuar (la persona de la puerta, el encargado).

Algunas ideas para configurarlo bien:

  • Avisa con margen. Si entran grupos grandes de golpe, el aviso tiene que saltar con tiempo para frenar la entrada antes del límite, no justo en él.
  • Ten claro qué pasa después. Quién deja de dejar pasar, cómo se gestiona la cola y cuándo se reabre.
  • Revisa el número de vez en cuando. Si el contador dice que hay gente dentro y el local está vacío, algo se está contando mal.

Cómo elegir

  • Local pequeño, una puerta, poco movimiento: una persona con contador de doble botón puede ser suficiente.
  • Acceso con entrada y sin salidas y vueltas: el propio sistema de entradas te da buena parte del dato.
  • Varias puertas, mucha afluencia o muchas horas seguidas: un sistema automático en cada acceso, con el total sumado en un solo panel y avisos.
  • Necesitas además un informe después (para el ayuntamiento, un patrocinador o una subvención): elige algo que guarde el registro. Te lo explicamos en cómo justificar el número de asistentes a tu evento.

Ten en cuenta también la normativa de tu comunidad. En Cataluña, el artículo 67 del Reglamento permite controlar el aforo por observación visual del responsable en general, pero el artículo 68 obliga a algunos establecimientos y actividades musicales, a partir de cierto aforo, a tener un sistema automático de control de aforo con requisitos específicos. Esos artículos se han visto afectados por resoluciones judiciales y cambios posteriores, así que consulta con tu ayuntamiento o tu técnico la redacción vigente y comprueba que el sistema que elijas cumple los requisitos antes de comprarlo.

En resumen

Controlar el aforo en tiempo real es restar salidas a entradas en todos los accesos, todo el rato, y avisar antes de llegar al límite. Con un local pequeño basta una persona atenta con un contador; con varias puertas o mucha gente, compensa un sistema automático que cuente en las dos direcciones, sume todos los accesos y te avise a tiempo. Elijas lo que elijas, comprueba qué exige la normativa de tu comunidad y de tu ayuntamiento.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la diferencia entre contar entradas y controlar el aforo?

Contar entradas te dice cuántas veces alguien cruzó la puerta. Controlar el aforo exige saber cuántas personas hay dentro ahora, así que necesitas contar también las salidas, en todos los accesos, y restarlas.

¿Basta con una persona en la puerta con un contador?

En un local pequeño con una sola puerta y poco movimiento puede bastar, si cuenta entradas y salidas. Con varias puertas, mucha afluencia o muchas horas seguidas, los errores se acumulan y necesitas más personal o un sistema automático.

¿Contar personas con cámaras cumple el RGPD?

Contar no es identificar. Si el sistema cuenta en un dispositivo del propio local, no guarda imágenes y solo envía números, el tratamiento de datos personales es mínimo. Aun así, revisa con tu asesoría la información que debes dar (por ejemplo, carteles) y consulta la guía de la AEPD sobre el uso de videocámaras.

¿Cuándo debería saltar el aviso de aforo?

Antes de llegar al máximo, con margen suficiente para que la persona de la puerta pueda frenar la entrada. Cuánto margen depende de cuánta gente entra de golpe en tu local: si llegan grupos grandes, avisa antes.

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